Maturana 1
Colegio Altomente.
Martina Maturana Olavarría
Lenguaje y Comunicación
2º medio
25 de septiembre, 2017.
Identidad, sociedad y literatura:
La identidad de la mujer chilena expresada en la literatura actual.
Resumen: Este ensayo trata sobre la evolución de la identidad
de la mujer chilena hasta la actualidad, expresada en la literatura que rige
hoy. A través de ésta logramos ver cómo se ha plasmado una identidad fuerte,
con voz en la sociedad plasmando el perfil de una mujer que quiere mostrarse
como un ser pensante, que no le teme al qué dirán, y que el hombre no distinto
a ella en carácter. Es a través de la
expresión artística donde lo demuestra, utilizando medios alternativos
para expresarse como lo sería una página de Internet, acorde a esta nueva época
tecnológica.
Palabras claves: Identidad,
mujer chilena, literatura chilena, igualdad de género, sociedad.
“Identidad
es un conjunto de rasgos propios de un individuo o de una colectividad que los
caracteriza frente a los demás y la conciencia que tiene una persona de ser
ella misma y distinta a las demás”.
Para G. W. F
Hegel
la identidad está basada en la negatividad , tal como lo plantea la RAE. Es la
negación de un algo, sea un grupo o una persona. Además, corresponde y precisa
de un reconocimiento mutuo ya que de esa manera, para poder ser yo tengo que
negar que existen otros pero a la vez también tengo que ser idéntico a mi
mismo.
Pero todo
sujeto es parte de un colectivo, es un ser social. Entonces también existe lo que se conoce como la identidad nacional o identidad
colectiva, ya que al estar hablando de una “nación” nos estamos refiriendo a un
grupo de individuos que han nacido en un territorio, forman parte de una
comunidad, como lo serían los gitanos, o bien, simplemente, sienten lazos de
pertenencia con las costumbres y tradiciones de tal nación.
Si nos
miramos en nuestra construcción de identidad chilena, ésta aún no termina por definirse.
Está en un constante cambio, tratando de definirse como país y todo esto se
debe, en parte, a que Chile fue uno de los países conquistados por España. Su
población creció en base a los mestizos, que eran los hijos de españoles con
indígenas. Todo esto produjo que existiera una confusión con respecto a dónde
pertenecían los chilenos. No obstante, Chile tiene una serie de elementos que
lo caracterizan y lo diferencia de otra nación igual que cualquier otro país,
como serían las tradiciones, usos y costumbres, que de la mayoría fueron
adoptadas por nosotros de los Españoles: el lenguaje, la gastronomía y los
símbolos patrios.
Desde
hace muy poco la identidad de la mujer chilena, a mostrado un notorio
desarrollo como parte de la identidad nacional cambiante. Está comenzando a
formarse como algo concreto en nuestro país: se había creído desde siempre que
la mujer era quién debía quedarse en casa, para hacerse cargo de la vida
familiar, específicamente de la crianza de los hijos y las labores domésticas.
Por ende, toda labor que no fuera relegada a ello era mal visto por la sociedad
chilena. De ahí que cualquier expresión de la mujer como por ejemplo su
presencia en la literatura, quedaba fuera simplemente por el hecho de ser mujer
en la época equivocada y sólo algunas pocas tuvieron el valor de desafiar los
cánones de su época.
A partir de la mitad del siglo XIX,
surge una nueva corriente que tras emerger instala un nueva imagen femenina:
deja ver a la mujer cansada de la opresión en la que está sometida a vivir y
nace una nueva mujer, más rebelde contra todo lo establecido y es ahí donde comienzan
a aparecer los movimientos feministas que les sirvieron para poder abrirse
camino y cambiar su situación. Un ejemplo de esta clase de mujer en nuestro
país sería Gabriela Mistral que se atrevió a desafiar las normas impuestas y
consiguió hacerse oír a pesar de la negativa a la literatura femenina.
Esta nueva identidad chilena femenina no busca compararse
con los movimientos feministas, sino que busca instaurarse como algo sólido. No
quiere sobresalir sobre los hombres ni mucho menos. Busca mostrarse como un
igual y que se les sea tratadas de la misma forma sin distinción. No tienen
miedo de demostrarlo y uno de los medios que han utilizado para hacerse llegar
a todos con esta nueva realidad es la literatura actual. No obstante, a pesar
de que las mujeres han logrado muchos cambios, la publicación de libros
femeninos es algo que aún busca la aceptación total ya que siguen habiendo
diferencias notorias.
Paulina Flores, chilena y autora de “Qué vergüenza”
expone que: “Es más fácil aquí escuchar a los hombres, son mucho más visibles .
Una mujer tiene que ser muy buena, tiene que destacar mucho para salir en la
foto al lado de un hombre como profesional. Esa especie de chaqueteo, eso de
que la gente hable de ti para referirse a cosas superficiales, como lo que
pasaba en los Juegos Olímpicos, ¿sabes?, pues igual con las escritoras. No escribo sobre cómo deberían ser las mujeres tras la
revolución feminista, sino sobre cómo son ahora las mujeres, y algunas son muy
machistas.”.
También sostiene que la literatura "sigue siendo un arte muy
conservador en comparación con otras artes”… “Evidentemente, somos un grupo
aparte en cuanto a reivindicaciones, pero no me parece que se nos tenga que
tratar también como grupo aparte en términos de literatura.”.
Y como la literatura es todo lo que comunica algo, hoy por
hoy en la era de la tecnología podemos entender que un libro no es la única
manera de hacer literatura como es en el caso de Martina Cañas Morales, autora
de la FanPage de Facebook
“Relatos de una Mujer Borracha”, donde narra fragmentos de su vida bajo su
seudónimo. En estos escritos, la protagonista no tiene miedo a enfrentarse a
ser quién es y mostrar un perfil de esta “nueva mujer chilena” que no se
muestra diferente a un hombre: una mujer buena para el trago, los hombres, reír,
criticar y ser feliz. Muestra un nuevo perfil sin pudor ni estereotipos. Martina
Cañas Morales se ha mantenido en el anonimato a pesar del éxito de sus publicaciones,. Prefiere mantenerse
así ya que no busca la fama, busca liberación, humor y recreación. Sin duda, la autora quiere demostrar
que esta nueva identidad no está dispuesta a guardarse nada por temor a la
vergüenza. Más bien es una forma de liberarse de toda la opresión. Esta nueva
mujer no le da miedo estar sola y hacer cosas por sí sola, quiere llorar sola,
enojarse sola y tiene derecho a decidir si quiere hijos o no, si quiere trabajar
y tener las mismas posibilidades que los hombres.
Martina Cañas comenta también, que tanto hombres
como mujeres podemos cumplir nuestros sueños. Somos libres, la vida es una
sola. “A todo se le puede dar un nuevo significado, incluso las grandes
‘cagadas’ que una se manda pueden ser positivas, todo depende desde donde lo
miremos” y le gustaría clarificar que:…“desde ningún punto de vista esto es
promoción de consumo. Es vivamos la vida loca y de vez en cuando, vivamos
arrepentidas de lo que hicimos la noche anterior.”. (Martina Cañas Morales,
diario Bíobío. 2016)
Otra escritora actual, de nombre Josefa
Wallace, autora de “Pepi la Fea” partió de una forma similar a Martina Cañas: por
medio de una página de Facebook “Confesiones del Metro de Santiago”. En ésta comparte
una historia de amor con un español y alguien que creía era su amiga, dando
como resultado buena aceptación por parte de la gente y animándola a seguir esa
historia en un blog personal.
Sus obras están escritas en un lenguaje cercano, de una manera
que sólo un chileno puede entenderlas debido al uso de modismo en todo el
texto, por lo que causa una mayor cercanía con el público. Además de que la
autora, Josefa, escribe sobre cosas que los jóvenes, en su mayoría, pueden
sentirse identificados al respecto como lo sería Messenger o un romance por
internet.
Josefa Wallace no tiene miedo de admitir
que tiene problemas de autoestima. Es más, en su libro habla sobre ello y no le
apena para nada porque es una de las realidades de la mujer chilena. Además
comenta que: “La chabacana, que aparece
en el libro, está inspirada en varias chabacanas que he conocido. Yo creo que
hasta un poco en mí, porque todas hemos sido un poquito zorras en algún momento
de la vida. Todas tenemos algo de chabacanas.”.
Se entiende
entonces que la identidad de la mujer chilena actual es una mujer que no le
importa mostrarse tal cuál es: con
todo sus defectos. Es una
mujer que no le acompleja estar
soltera y admitirlo. “Tampoco le importa si quiere ser jote,
es su decisión.”.
Es un individuo socializado
con personalidad
crítica, con dominio cultural, que le da gran importancia a la autonomía y a la
libertad. Tiene opinión y quiere
que ésta sea escuchada y respetada. Se conforma una nueva identidad de individuo.
Las actuales
escritoras se atreven a hacer una crítica a los estereotipos de lo femenino,
usando un lenguaje cercano, a veces burdo, como si expresaran explícitamente lo
que piensa la protagonista.
Aún la
identidad de nuestra mujer chilena tiene mucho que caminar y resignificar. Se espera que las
próximas generaciones de escritoras puedan continuar plasmando este cambio y sosteniendo este espacio ganado.
Bibliografía:
Georg
Wilhelm Friedrich Hegel fue un filósofo alemán. Recibió su formación en el
Tübinger Stift, donde trabó amistad con el futuro filósofo Friedrich Schelling
y el poeta Friedrich Hölderlin.
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